Fuente:
Monitor de IFIs en América Latina
Lun 19 Ene 2009
En momentos de crisis global el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) profundiza dos de sus principales programas: infraestructura y comercio regional. Sin embargo, para las organizaciones y movimientos sociales de la región, el aumento de dichos fondos no necesariamente contribuye a superar la crisis o a eliminar sus causas, sino que por el contrario contribuye a profundizar el modelo de desarrollo promovido por el Banco.
Los efectos de la crisis global se hacen sentir en los países de América Latina y el Caribe, y en la cartera de préstamos de las instituciones financieras. Eso sí, cuanto mayor es el impacto de la crisis en la vida económica, social y ambiental de la región, mayor es el volumen de préstamos que otorgan estas instituciones. Sin embargo, esto no necesariamente contribuye a superar la crisis o a eliminar sus causas.
Una muestra de ello es el aumento que el Directorio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó a fines de 2008 para dos de sus iniciativas: el Fondo de Infraestructuras de Integración (FIRII) y el Programa de Facilitación de Financiación al Comercio Regional (TFFP).
El FIRII permite la preparación de proyectos de infraestructura de integración, con especial énfasis en los proyectos incluidos en la Iniciativa IIRSA y el Proyecto Mesoamérica (antes Plan Puebla-Panamá). La reposición de capital aprobada asciende a 20 millones de dólares, con la cual se duplica el capital original del fondo, que ahora se sitúa en 40 millones de dólares en 2010.
En cuanto al TFFP, su límite pasó de 400 millones a 1.000 millones de dólares. Según el presidente del BID, Luis Alberto Moreno, el aumento del límite del TFFP está destinado a "complementar el programa de liquidez del BID anunciado recientemente, que cuenta con 6.000 millones de dólares para sostener el crecimiento y aliviar el impacto de la actual crisis financiera en la región debido a la escasez de flujos de financiamiento para el comercio".
El TFFP comprende una red de aproximadamente 198 bancos confirmantes, pertenecientes a 70 grupos bancarios internacionales, y 41 bancos emisores en 15 países de América Latina y el Caribe, que a través de esta iniciativa pueden expandir sus actividades financieras comerciales en la región.
Sin embargo, para las organizaciones y movimientos sociales de la región, el aumento de dichos fondos no necesariamente contribuye a superar la crisis o a eliminar sus causas, en un contexto de profunda caída de la demanda externa, sino que por el contrario contribuye a profundizar el modelo de desarrollo promovido por el Banco. La mayoría de los proyectos incluidos en la iniciativa IIRSA reúnen numerosas críticas sociales y ambientales, y muchos son los cuestionamientos al modelo de integración que promueve, basado fundamentalmente en la extracción de recursos naturales y el beneficio a empresas privadas.
Información relacionada:
-> Comunicado de prensa FIRII
-> Comunicado de prensa TFFP
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