Fuente:
INESC
Ricardo Verdum*
Jue 16 Abr 2009
Durante la última semana de marzo el BID realizó en Medellín (Colombia) su 50ª Asamblea Anual de Gobernadores. El directorio de la institución solicitó a los gobiernos más recursos, pero no logró convencer a las centenas de representantes de movimientos sociales y organizaciones populares, pueblos indígenas y afrodescendientes, mujeres y jóvenes, trabajadores y trabajadoras, migrantes y afectados por proyectos de infraestructura, estudiantes e investigadores, artistas, ambientalistas y defensores de derechos humanos, que participaron en el mismo período de la Asamblea Popular organizada por el "Frente BID: Cincuenta años financiando la desigualdad".
En realidad quedan muchas dudas sobre el pedido hecho por la dirección del BID en la 50ª Asamblea de Gobernadores de la institución, respecto a una recapitalización de 180 mil millones de dólares. Si los socios lo aprueban, el BID pasaría de los actuales 100 mil millones de dólares a 280 mil millones.
El principal argumento del grupo asesor que trabaja con el BID en la propuesta de recapitalización ha sido que dicho aumento posibilitaría al organismo multilateral destinar más recursos a los países socios en América Latina en un contexto de escasez del crédito, pudiendo llegar hasta 15 mil millones en préstamos al año. El grupo sostiene que sin esta recapitalización los créditos no pasarían de 6 mil millones de dólares. Un argumento semejante es defendido por Brasil, quien justamente propone una mayor participación de la iniciativa privada en proyectos de infraestructura.
Considerando el involucramiento del BID en iniciativas como la Iniciativa de Integración de la Infraestructura Sudamericana (IIRSA), así como la participación en el Plan de Aceleración del Crecimiento (PAC) del gobierno brasileño, esto podrá significar un aumento de los recursos en los sectores de hidroelectricidad e hidrocarburos, estratégicos en el y para el desarrollo de la región. En el caso brasileño, por ejemplo, el BID podría apoyar el fortalecimiento de la matriz energética brasileña, una de las más limpias del mundo, auxiliando en la repotencialización de la infraestructura hidroeléctrica ya instalada y en una ampliación de la capacidad de generación de energía alternativa (eólica, solar, etc.). La producción de biocombustibles puede también un sector a ser incentivado. En tiempos de búsqueda de reducción de gases de efecto invernadero, estas alternativas deben ser privilegiadas.
Por otro lado, cuando Luis Alberto Moreno y otros gerentes fueron indagados por miembros de las organizaciones sociales de la región sobre como el Banco pudo perder casi 2 mil millones de dólares en los últimos meses, en colocaciones nada transparentes y de alto riesgo, en lo que pareció desconocer la crisis anunciada desde 2007, simplemente desconocieron el tema, como si fuese algo exclusivamente de interés interno de la institución. Es decir, es necesario desarrollar mecanismos más eficientes y eficaces de participación social, transparencia y rendición de cuentas del BID.
Llamamos la atención sobre la necesidad de que el BID sea más eficiente en la aplicación de las políticas operativas destinadas a evaluar los impactos sociales y ambientales de los créditos solicitados por los gobiernos y por la iniciativa privada. El caso de la construcción de la Usina Hidroeléctrica Cana Brava, en el centro-oeste brasileño, en el estado de Goiás, es un ejemplo de la negligencia del Banco, hecho reconocido públicamente por la institución en 2005.
Si no se da la debida atención a estos puntos, persistirá la duda: ¿por qué 180 mil millones de dólares más al BID?
* Antropólogo, asesor del Instituto de Estudios Socioeconómicos (INESC) y miembro de la coordinación de Rede Brasil sobre Instituciones Financieras Multilaterales.
Información relacionada:
-> Frente BID 2009
-> Las pérdidas financieras del BID y una flagrante falta de responsabilidad invalidan la solicitud de reposición de recursos, publicado en "BID en la Mira" (Bank Information Center y Amazon Watch)
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