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Monitor de IFIs en América Latina
Miércoles 09/11/2005
El FMI insiste en recetar a Nicaragua un aumento del 25 por ciento en la tarifa eléctrica, pese a la baja experimentada por los precios del petróleo en el mercado internacional y al alto costo social y político de dicha medida. Este reclamo se inscribe dentro del paquete de leyes cuya aprobación es exigida por el organismo financiero como condición para mantener a Nicaragua dentro de los programas crediticios.
"En base a la información actual, es preciso aumentar las tarifas eléctricas por lo menos un 25 por ciento para reducir las pérdidas cuasi-fiscales", señala el informe elaborado por una misión del FMI que estuvo en Nicaragua del 7 al 21 de setiembre pasado.
La receta del FMI contempla un incremento del 15.7 por ciento, que unido al 9.3 por ciento decretado por el gobierno - para el 27 por ciento de la población que consume más de 150 kilovatios por hora - a mediados de setiembre elevará el costo de la energía en un 25 por ciento.
La transnacional española Unión Fenosa, que monopoliza la distribución de la electricidad del país, programó en agosto pasado apagones que afectaron a todo el país y generaron fuertes resistencias populares.
Pese a esto el FMI sigue insistiendo con su "receta". De acuerdo con el documento, el aumento debe ser implementado "sin demora", para evitarle mayores pérdidas fiscales al país y paliar los efectos provocados por las fluctuaciones de los precios del petróleo, del que depende el 80 por ciento de la producción de energía.
Desde el gobierno, el ministro de Hacienda y Crédito Público, Mario Arana, afirmó que el incremento del 25 por ciento exigido por el FMI comenzará a aplicarse a lo largo de este año y parte del próximo.
Sin embargo, de acuerdo con el diputado sandinista Wálmaro Gutiérrez, miembro de la Comisión Económica de la Asamblea Nacional, la exigencia del FMI es inviable, ya que desatará una reacción en cadena, con el consiguiente aumento de precios de productos y servicios.
Con apenas el 48 por ciento de sus hogares electrificados, Nicaragua está hoy a la zaga del resto de los países centroamericanos en cuanto a cobertura eléctrica, según denuncia la Red de Defensa de los Consumidores. De acuerdo con Ruth Selma, coordinadora de la organización, el servicio puede llegar a otras 450 mil viviendas si la empresa española hiciera el sistema más eficiente.
A nivel regional, Costa Rica tiene electrificados el 97 por ciento de los hogares de ese país, Guatemala el 87 por ciento, El Salvador el 80 por ciento y Honduras el 63 por ciento.
Más exigencias
El organismo internacional exige además al Ejecutivo nicaragüense medidas para disminuir la inflación, entre las que se destacan: reducir el gasto público y asegurar que el déficit del Gobierno Central no exceda el 1.4% del PBI.
El FMI "propone" también que se recorten las transferencias municipales y los fondos que se entregan a las universidades, que la Asamblea Nacional apruebe un Código Tributario, reformas a la ley de la Superintendencia de Bancos y una Ley de garantías de depósitos.
El gobierno intenta saldar las diferencias entre el poder Ejecutivo y el Legislativo en torno a estos temas antes que una nueva misión del FMI visite el país, ya que de ello depende un nuevo acuerdo con la institución.
Fuente: Prensa Latina y La Prensa (Nicaragua)
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