Fuente:
Center of Concern
Ben Krause y Aldo Caliari
Jue 15 Dic 2005
Las políticas internacionales de deuda no han logrado hasta el momento reconocer el rol interdependiente que ha distorsionado los acuerdos comerciales y la parte desempeñada por las cargas crónicas de la deuda en lo referente a perpetuar la pobreza. El ajuste estructural y la
iniciativa HIPC, con su enfoque de tipo talle único frente al alivio de la deuda, se basaron excesivamente en premisas erróneas llamando a la liberalización de aranceles y prometiendo aumentos en los ingresos por exportaciones. Esta situación exige un cambio de paradigma.
Introducción
Las políticas internacionales de deuda no han logrado hasta el momento reconocer el rol interdependiente que ha distorsionado los acuerdos comerciales y la parte desempeñada por las cargas crónicas de la deuda en lo referente a perpetuar la pobreza. El ajuste estructural y la iniciativa hacia los Países Pobres Muy Endeudados (PPME, o HIPC, por la sigla en inglés), con su enfoque de tipo talle único frente al alivio de la deuda, se basaron excesivamente en premisas erróneas llamando a la liberalización de aranceles y prometiendo aumentos en los ingresos por exportaciones. No solo han fallado en lo que respecta a no lograr expandir sustancialmente el mercado de divisas sino que también han dejado a muchos países en desarrollo aún más encallados en la deuda. Esta situación exige un cambio de paradigma. Ninguna propuesta de reforma al sistema económico mundial será efectiva de no resolverse el hecho totalizante de que la deuda no sostenible impide que los países en desarrollo participen plenamente y se beneficien del comercio internacional. Lamentablemente, el Marco de Sostenibilidad de la Deuda (MSD) adoptado recientemente por el FMI y el Banco Mundial en las Reuniones de Primavera de 2005 no logró confrontar esta interrelación y constituye por el contrario una mera continuación del micro-manejo neo-liberal.
Marco de sostenibilidad de la deuda
El MSD representa de dos maneras un alejamiento de la iniciativa HIPC. En primer lugar, el MSD reconoce la necesidad de un análisis de sostenibilidad de la deuda país por país e identifica tres factores principales para determinar la sostenibilidad de la deuda – los impactos que pudieran dificultar el servicio de la deuda, la calidad de las políticas del país y la vulnerabilidad ante shocks. En segundo término, en lugar de trabajar hacia el alivio de la deuda, el MSD se centra en evitar futuras crisis de la deuda mediante la restricción de un nuevo acceso a préstamos. Sin embargo, aún con estas dos diferencias críticas, al observar tanto el funcionamiento del MSD como a lo que este apunta, se puede advertir claramente que se encuentra arraigado en las mismas premisas insostenibles que la iniciativa de HIPC.
Mecanismos
Al igual que la iniciativa HIPC, todos los mecanismos del MSD dependen en última instancia de decisiones discrecionales y subjetivas que serán tomadas solamente por personal del Banco Mundial sin ningún aspecto de trasparencia, responsabilidad o aportes de los países que están siendo examinados.
La Evaluación Institucional y de Políticas del País (CPIA), utilizada por el MSD para determinar el umbral de deuda de un país, simplemente internaliza los problemas de condicionalidad de la iniciativa HIPC.
• Las calificaciones del crecimiento son imprecisas e inadecuadas – las calificaciones positivas de la CPIA en lugar de pronosticar altos índices de crecimiento son puramente el resultado de los mismos y de esta forma van a continuar la tendencia a sobreestimar la capacidad de crecimiento.
• El programa continúa siendo del tipo talle único – La CPIA se basa en cuatro grupos de actividades de evaluación (Gestión Económica, Reforma Estructural, Gobernanza y Equidad Social) que parecen ser bastante completas. Sin embargo, los criterios dentro de estas categorías se basan en las políticas fallidas del modelo de Ajuste Estructural. Los mismos tienden a contradecirse unos con otros y en última instancia continúan colocando la austeridad por encima del cumplimiento de las metas sociales y de desarrollo.
• El criterio de medición sanciona a los países pobres – Al concentrarse más en los resultados que en las políticas, la CPIA va a estar inevitablemente discriminando a aquellas naciones que cuentan con recursos inadecuados y mayor vulnerabilidad frente a las dinámicas económicas fuera de su control, aún cuando se encuentren implementando los programas requeridos.
Al tiempo que el MSD aborda los shocks externos, deja a un lado las probables soluciones.
• Los viejos modelos se mantienen – Las falsas premisas anteriormente mencionadas sobre las que se ha basado la iniciativa de HIPC no han logrado promover el desarrollo y el crecimiento en el pasado. No obstante, debido a que el proceso de evaluación se lleva a cabo a puertas cerradas en las Instituciones de Bretton Woods (IBW), no hay garantías de que los viejos modelos que sobreestimaron el crecimiento potencial de las exportaciones sean mejorados o reemplazados.
• Las nuevas evaluaciones no se traducen en nuevas políticas – Aún cuando las evaluaciones cambien de forma significativa anticipándose a futuros shocks, no existe un mecanismo claro a través del cual estos cambios puedan proyectarse en revisiones hacia abajo en materia de umbrales de sostenibilidad de deuda. Además, no existen compromisos iniciales sobre el financiamiento de contingencias.
Temas rechazados:
El MSD no aborda la naturaleza de la composición comercial de un país, lo cual resulta fundamental para determinar los niveles de sostenibilidad de la deuda:
• Sobredependencia de la exportación de productos básicos – Los países en desarrollo dependen primordialmente de los productos básicos, aún cuando estos productos han sufrido una constante caída de precios en las últimas cuatro décadas y se hallan sujetos a agudas fluctuaciones donde los períodos de bancarrota tienden a durar más tiempo que los de auge.
• Capacidad limitada de producir productos de valor agregado – Los países en desarrollo carecen de la infraestructura e inversión necesaria para desplazarse más allá de la baja tecnología, la producción poco calificada. Además, los países que han desarrollado ciertas capacidades en el sector textil bajo la protección del Acuerdo Multifibra están siendo significativamente afectados por la eliminación por fases del acuerdo a iniciarse este año. Finalmente, la falacia de composición está haciendo que muchas manufacturas se comporten más bien como productos primarios.
• Pérdidas enormes de ingresos a través de la liberalización – La eliminación de aranceles a las importaciones y exportaciones produce un impacto significativo en los países en desarrollo debido a que ambas son más dependientes de estas formas de tributación y menos capaces de implementar programas alternativos. Se ha informado que los países de ingreso medio recuperan entre 35-55 centavos por cada dólar que pierden de ingreso tributario al tiempo que los países de ingreso bajo no recuperan esencialmente nada.
El MSD es solo un mecanismo para gestionar futuros préstamos, por lo tanto rechaza la idea de que los países endeudados necesiten una mayor condonación de deudas anteriores. Al descartar el alivio de la deuda como una precondición necesaria para el desarrollo, el MSD deja a un lado el hecho de que los altos niveles de endeudamiento obstruyen la capacidad de una nación para mejorar sus capacidades productivas a causa de los desvíos de fondos como de la disuasión de inversiones. Un mayor acceso a los mercados no estará beneficiando a estos países si en primer lugar no se les permite superar sus propias limitaciones en materia de suministro. Cualquier aumento en los ingresos por exportaciones tampoco será de demasiada utilidad si este ha de volcarse al repago de deudas anteriores.
El MSD es ciego y no brinda ninguna solución a la realidad de que la deuda insostenible restringe el espacio de las políticas al obligar a los países en desarrollo a tener que recurrir a fuentes externas de financiamiento, colocando así a las IFI y a los prestamistas bilaterales en una posición de poder para dictar reformas de la economía a través de a) condicionalidad de políticas, b) asistencia técnica, c) sesgos en la investigación, y d) calificaciones de política del país.
Al tiempo que el MSD integra las potenciales pérdidas generadas por las dinámicas del comercio a sus evaluaciones, no garantiza el acceso a financiamiento compensatorio. En suma, el MSD estará evitando los préstamos insostenibles al limitar el acceso a créditos pero sin un suministro garantizado de fondos suficientes para cubrir el déficit con el que podrían quedar los países en desarrollo sin contar con ninguna opción de financiamiento.
Conclusión
La sociedad civil está llamando a un cambio de paradigma en materia de políticas financiero- comerciales que aborden adecuadamente los desequilibrios estructurales inherentes a la interconexión entre deuda-comercio que está actualmente mutilando a los países en desarrollo. A modo de superar las limitaciones impuestas por el sistema de comercio que obstaculiza el logro de niveles de desarrollo sostenibles para estos países, existe la necesidad urgente de contar con:
• Mecanismos para mejorar los precios de los productos básicos, asegurando un mayor valor agregado a las exportaciones y proporcionando el necesario espacio para las políticas destinadas a la diversificación y expansión de exportaciones.
• Ajuste automático e inicial del servicio de la deuda, el financiamiento de contingencia y el financiamiento compensatorio ante shocks y otras dinámicas del comercio.
• Mayor rendición de cuentas y transparencia mediante la separación del trabajo referido a otorgar y supervisar préstamos, permitiendo que este último sea llevado a cabo por un organismo independiente con plena participación del gobierno que está siendo evaluado.
Nota:
Este documento ha sido elaborado por Ben Krause y Aldo Caliari, del Center of Concern, como un aporte a las actividades del Grupo de Trabajo Internacional sobre Enlaces Financiero-Comerciales en la próxima reunión Ministerial de la OMC. Por más información sobre enlaces financiero-comerciales, por favor, comunicarse con Aldo Caliari en aldo@coc.org o consultar el sitio web del proyecto “Rethinking Bretton Woods” en http://www.coc.org
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