Fuente:
Eurodad
Gail Hurley
Vie 23 Dic 2005
El FMI anunció que había aprobado la cancelación inmediata de la deuda para 19 países. Si bien estos acuerdos estarán liberando una cantidad significativa (y realmente necesaria) de recursos para algunos de los países más pobres del mundo a ser invertidos en sus habitantes, el acuerdo sobre la deuda del G8 no representa de ninguna forma una cancelación del 100 por ciento de la deuda.
El 21 de diciembre, el Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció que había aprobado la cancelación inmediata de la deuda para 17 de los 18 países a los que se había prometido dicha cancelación durante la Cumbre del G8 celebrada en Gleneagles en julio de este año. Otros dos países más habrán de beneficiarse con la cancelación de deuda del FMI: Camboya y Tayikistán. En el comunicado de prensa oficial del Fondo, su Director Gerente Rodrigo de Rato declaró que se encontraba “encantado” con el resultado que vería unos US$ 3.300 millones adeudados al FMI borrados de los libros de cuentas de 19 países en enero de 2006. De forma vergonzosa, sin embargo, el comunicado de prensa no realiza mención alguna al hecho de que Mauritania haya sido excluido de la cancelación inmediata, a pesar de que los Ministros de Finanzas del G8 manifestaron claramente en febrero 2005 que todos los países que hubieran completado el proceso de la iniciativa para PPME – con todas las condicionalidades asociadas – habrían de beneficiarse con el acuerdo. La omisión del FMI en declarar públicamente sus razones para excluir a Mauritania del alivio inmediato deja la puerta totalmente abierta a la especulación. Muchos piensan que esto tiene que ver con el golpe de estado que tuvo lugar este verano en dicho país, sumado a las preocupaciones de varios gobiernos de países ricos con respecto a que dicho gobierno “mintió” y fabricó datos para lograr alcanzar el punto de culminación.
Sin embargo, durante las semanas previas al anuncio muchas organizaciones de la sociedad civil temían que hasta seis países pudieran ser quitados de la lista de beneficiarios del FMI. Los rumores abundaban acerca de que Etiopía, Madagascar, Nicaragua, Rwanda y Senegal también podrían estar siendo postergados. Esto amenazaba con retener US$ 650 millones en concepto de cancelación de deudas mantenidas con el FMI para algunos de los países más pobres del mundo y reducir así el número total de países beneficiarios a tan solo 12 – a duras penas el “avance histórico” aclamado por los Ministros de Finanzas del G8 en el mes de febrero.
Una mirada más atenta a la supuesta justificación para siquiera pensar en postergar a estos países revela un caso sorprendentemente débil en cada uno de los cinco países. En Etiopía, a pesar de las preocupaciones acerca de las deterioradas relaciones con Eritrea, el Banco Mundial ha reconocido al proceso del DELP de Etiopía como “sólido”. De acuerdo con el Banco, “la estrategia resulta apropiada tanto en materia de impacto del crecimiento como de reducción de la pobreza, fundamentado en los ODM, respaldado por una fuerte apropiación del país y un proceso de implementación verosímil”. En Madagascar, el FMI juzgó el desempeño macroeconómico como “insatisfactorio” para calificar para el alivio de la deuda de acuerdo con la iniciativa multilateral de alivio de la deuda debido a la inestabilidad macroeconómica. El FMI describe una deficiente administración aduanera y tributaria si bien los problemas macroeconómicos de Madagascar también se deben a shocks exógenos tal como el aumento mundial en los precios del petróleo. En este caso, la cancelación de la deuda contribuiría a potenciar, y no amenazar, la situación macroeconómica del país. En Nicaragua, el FMI expresó inquietud acerca de los niveles crecientes de inflación, la reforma tributaria y de la electricidad junto con gastos electorales poco razonables. Al mismo tiempo, sin embargo, el Fondo admitió que la implementación de la iniciativa multilateral de alivio de la deuda en el 2006 podría estar “proporcionando el apoyo necesario para fortalecer la sustentabilidad de la carga de la deuda nicaragüense y liberar aproximadamente 0,3 por ciento del PBI en recursos adicionales para el gasto en materia de pobreza”. Tanto Madagascar como Nicaragua están al día con el pago de sus obligaciones a las IFIs. Mientras tanto, la última revisión del Programa de SCLP (Servicio para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza) de Rwanda describió a la política macroeconómica del país como “fuerte”. En Senegal, el FMI parece encontrarse preocupado por un proyecto propuesto para la construcción de un aeropuerto el cual según se informa está “fuera del presupuesto” y no cumple con estándares abiertos de contratación del estado. Aparte de esto, el informe de avance sobre el DELP realizado por el FMI en marzo de 2005 se refiere a los grandes esfuerzos asumidos por el gobierno en relación a la “ejecución apropiada” del Documento de Estrategia de Lucha contra la Pobreza, incluyendo reformas en la administración del gasto público, transparencia y mejores indicadores sociales. Por lo tanto, resulta muy difícil advertir por qué habría de justificarse la cancelación en cualquiera de estos casos y podríamos invitar al FMI a que realizara comentarios sobre cualquiera de los temas que hemos planteado.
Afortunadamente, luego de intensas presiones por parte de la sociedad civil en las capitales nacionales así como frente a los Directores Ejecutivos del FMI, las absurdas propuestas para dilatar la cancelación a estos países no fueron aceptadas. Eurodad quisiera agradecer a todas aquellas organizaciones e individuos que se han movilizado en conjunto, escribieron cartas, hicieron cabildeo con sus gobiernos e hicieron ruido contra la postergación. Se ha realizado un gran esfuerzo y ¡esperamos continuar este arduo trabajo con todos ustedes en el 2006!
A continuación, Eurodad ha incluido una serie de enlaces a diferentes reacciones de la sociedad civil ante el anuncio además del comunicado de prensa oficial del FMI.
Cancelación de deuda de la Internacional Development Assistance (IDA)
En relación a la cancelación de deuda por parte del Banco Mundial de acuerdo con el plan, el Banco ha publicado detalles sobre cómo planea implementar su parte de la iniciativa. El documento, titulado “The Multilateral Debt Relief Initiative: Implementation Modalities for IDA” fue prometido por el Presidente del Banco Mundial Wolfowitz durante las Reuniones Anuales del BM/FMI de este año y se encuentra ahora disponible en:
http://siteresources.worldbank.org/IDA/Resources/MDRI.pdf
Al tiempo que el FMI comenzará a otorgar la cancelación de la deuda con la institución a partir del 1º de enero de 2006, no se espera que el Banco Mundial cumpla con su parte de la cancelación hasta el 1º de julio de 2006, en el mejor de los casos (18 largos meses después del primer anuncio del plan realizado por los Ministros de Finanzas del G8 en febrero de 2005). Lamentablemente, la fecha límite para las deudas incluidas en la iniciativa ha sido fijada a fines del 2003. Esto significa que solo aquellos valores de deuda contraídos hasta diciembre de 2003 habrán de ser candidatos a la cancelación por parte de la AIF. Por el contrario, el FMI ha fijado su fecha límite a fines del 2004 lo cual significa que se incluyen más deudas a ser condonadas de acuerdo con la iniciativa. A Eurodad le resulta bastante increíble que una institución pueda fijar una fecha límite y la otra institución una fecha diferente. ¿Cómo se puede justificar esto? Claramente, para los donantes todo queda reducido a cuánto habrá de costarles el plan en lugar de remitirse a cualquier compromiso por liberar la mayor cantidad de recursos posible para inversión en los ODM.
El total nominal de cancelación de deuda con la AIF para los primeros 18 países beneficiarios ascenderá a US$ 25.600 millones. Sin embargo, si consideramos que Mauritania también podría quedar eliminada de la lista para la cancelación de deuda con la AIF, esta cifra se reduce a US$ 25.100 millones. De hecho, esto parece posible dado que el documento revela que el Banco y el Fondo habrán de cooperar muy estrechamente en la “revisión de condicionalidad” por única vez a la que deben someterse estos 18 países para poder beneficiarse con el plan. El documento establece que los Directores Ejecutivos del Banco Mundial y delegados de la AIF “concuerdan con el FMI en que resulta importante asegurar que los 18 países que hayan superado los puntos de culminación de la iniciativa PPME han continuado manteniendo estándares de gobernanza razonables”. Luego, el documento esboza cómo las dos instituciones habrán de cooperar en estas evaluaciones de única vez: el Fondo evaluará los avances de acuerdo con el SCLP; el Banco evaluará la suficiencia de los sistemas de administración del gasto público; el Banco y el Fondo evaluarán conjuntamente los avances de acuerdo con la Estrategia para la Reducción de la Pobreza (ERP). Estas evaluaciones serán preparadas para el 31 de marzo de 2006, fecha en que el Banco decidirá sobre la primera lista de países que habrán de beneficiarse con la cancelación de deuda de la AIF. Los grupos de la sociedad civil, incluyendo a Eurodad, estarán siguiendo de cerca estos acontecimientos para garantizar que ningún país sea excluido de esta cancelación tan necesaria.
El documento también describe cómo habrán de asegurarse los donantes de compensar plenamente a la AIF por las pérdidas en que incurrirá de acuerdo con este plan de cancelación de deuda. Este ha sido un tema clave de preocupación para el Banco en los últimos seis meses al sostener que los donantes no habían ofrecido suficientes garantías de que habrían de compensar plenamente los flujos perdidos. Por otra parte, las organizaciones de la sociedad civil siempre han argumentado que tanto los donantes como el Banco Mundial son mucho más ricos que los países que habrán de beneficiarse con esta reducción de deuda por lo cual estas disputas no deberían de ninguna forma dilatar el alivio. Dejando estas consideraciones de lado, parece que el Banco ha presentado ahora un plan (o cronograma de compensación tal como se lo ha denominado). Se solicitará a los donantes que aseguren sus pagos a la AIF a través de un mecanismo denominado el Instrumento de Compromiso (IdC). Se supone que este debe constituir una obligación legalmente vinculante para que el donante haga efectivo el pago de las sumas estipuladas en el IdC. El IdC cubrirá tres períodos de tiempo:
1. Un compromiso no calificado que cubra los costos durante el período de la AIF14 restante (AF07 y AF08);
2. Un compromiso no calificado que cubra los costos durante el resto de la primera década (AF09-AF16); y
3. Un compromiso no calificado, de ser posible, o un compromiso calificado sujeto a la necesaria legislación en materia de apropiación que cubra los costos durante las 3 décadas siguientes (AF17-44).
No obstante, pareciera que algunos países, por ejemplo Italia, Irlanda y Estados Unidos están llevando a cabo procesos legislativos para autorizar la SUMA TOTAL de los fondos necesarios para contribuir al programa. En el documento se puede obtener mayor información acerca de los costos estimados, detallados por país, de las contribuciones a ser realizadas por los donantes.
Por último, cabe destacar que si bien estos acuerdos estarán liberando una cantidad significativa (y realmente necesaria) de recursos para algunos de los países más pobres del mundo a ser invertidos en sus habitantes, el acuerdo sobre la deuda del G8 no representa de ninguna forma una cancelación del 100% de la deuda: tampoco cubre del 100% de los países ni el 100% de las deudas. Los activistas de las campañas habían exhortado a una cancelación de deuda a ser extendida a todos aquellos países que lo necesitaran para alcanzar los ODM para el 2015. Este acuerdo solo cubre las deudas que 17 países empobrecidos mantienen con el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Banco Africano de Desarrollo. Las deudas mantenidas con el Banco Interamericano de Desarrollo se encuentran excluidas, por ejemplo: esto importa a países como Honduras y Bolivia que mantienen un 40% y 32% de sus deudas con esta institución, respectivamente.
El acuerdo también permanece firmemente unido al defectuoso proceso de PPME con todas sus terriblemente impopulares condicionalidades económicas. ¿Cuántas más extensiones y expansiones de esta iniciativa tendrán que pasar ante nuestros ojos antes que los acreedores se den cuenta de que la Iniciativa para PPME no ofrece la solución a las deudas insostenibles o a la crisis mundial de la deuda? En este contexto, Eurodad entiende que lo que se ha puesto sobre la mesa no llega lo suficientemente lejos como para abordar la cada vez más profunda crisis de la deuda y esperamos ansiosamente continuar con nuestros esfuerzos en el año 2006. Quisiéramos agradecer a todas aquellas organizaciones e individuos que han trabajado con nosotros por un cambio positivo en el 2005 y esperamos poder llegar a lograr mucho más para los pobres del mundo en el 2006.
Nota: entre los 19 países que califican como resultado de la decisión del FMI se incluye a: Benin, Bolivia, Burkina Faso, Camboya, Etiopía, Ghana, Guyana, Honduras, Madagascar, Malí, Mozambique, Nicaragua, Níger, Rwanda, Senegal, Tayikistán, Tanzania, Uganda y Zambia.
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