Fuente:
FEDH-IPN
Adolfo Acevedo Vogl
Mar 14 Feb 2006
La condonación de gran parte de la la deuda externa de Nicaragua (y 18 países más), llevada a cabo primero bajo los auspicios de la Iniciativa HIPC y luego bajo la más reciente Iniciativa del G-8, ha tenido como propósito declarado liberar recursos que deberían destinarse a aumentar ADICIONALMENTE el gasto orientado a reducir la pobreza, particularmente en educación y salud. Sin embargo, al analizar el caso de Nicaragua cabe preguntarse si esto será realmente así.
La condonación de gran parte de la la deuda externa de Nicaragua, llevada a cabo primero bajo los auspicios de la Iniciativa HIPC y luego bajo la más reciente Iniciativa del G-8, ha tenido como propósito declarado liberar recursos que deberían destinarse a aumentar ADICIONALMENTE el gasto orientado a reducir la pobreza, particularmente en educación y salud.
Como se establece en el reciente Comunicado de Prensa del FMI, mediante el cual informa la decisión adoptada por el Directorio de este organismo en términos de condonar el 100% de la deuda que un grupo de 19 países pobres - entre ellos Nicaragua - tenían con el FMI, esta condonación de deuda tiene como propósito explicito liberar recursos que deberían contribuir a que estos países puedan avanzar en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM):
"This is an historic moment, which will allow these countries to increase spending in priority areas to reduce poverty, promote growth, and to make progress towards achieving the Millennium Development Goals".
Con respecto a Nicaragua, se establece que:
"The international community has made these additional resources available to help Nicaragua make progress toward its Millennium Development Goals (MDGs)".
Pero, al parecer, según se desprende de las declaraciones de algunos funcionarios públicos, lo más probable es que estos recursos derivados de la condonación de la deuda con el FMI, que en el caso de Nicaragua se han traducido en un aumento de las reservas internacionales netas en un monto de casi US$ 200 millones - las reservas internacionales netas pasaron de un monto de US$ 536.6 millones el 31 de diciembre de 2005, a US$ 729.5 millones al 2 de febrero de 2006, se mantendrán "congelados" bajo la forma de reservas.
Esto significa que NI UN SOLO CENTAVO de estos recursos liberados por la condonación de la deuda con el FMI se destinaría a financiar la enorme brecha desfinanciada que tienen el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes (MECD) y el Ministerio de Salud (MINSA) para poder llegar a cumplir los ODM; es decir, ni un sólo centavo se destinará a contribuir al cumplimiento de tales objetivos.
En Nicaragua, se utiliza el argumento de que estos recursos provenientes de la condonación de la deuda externa, así como los recursos derivados de la enorme sobre-recaudación fiscal, deben destinarse a "fortalecer la posición de reservas", porque con ello se fortalece la estabilidad macroeconómica.
Las reservas internacionales normalmente se acumulan como resultado de superavit comerciales externos, o de la fuerte entrada de capitales. La acumulación de reservas, en un país que ha llevado la apertura comercial externa al punto de evidenciar la menor protección arancelaria nominal promedio en todas las Americas (incluyendo EEUU y Canadá), mientras el tipo de cambio esta sobrevalorado, se produce a costa de transferencia de recursos del Gobierno al Banco Central.
Es decir, la acumulación de reservas se produce a costa de restringir al máximo el crecimiento del gasto del sector público, y de desviar a este propósito gran parte del crecimiento de los ingresos fiscales.
Si este monto de US$ 192.2 millones se gastase en partes iguales en 10 años, esto nos daría un monto de US$19.2 millones cada año, por la próxima década. Es decir, que el programa Estrategia Reforzada del Crecimiento Económico y Reducción de la Pobreza II (ERCERP), aumentaría el gasto en educación en US$ 19 millones al año si se lograse el desembolso de casi US$ 200 millones adicionales de cooperación externa.
Pese a que la iniciativa HIPC ha liberado un monto de recursos de más de US$ 200 millones al año del pago de la deuda externa - tal como lo reflejan los informes del Banco Central de Nicaragua (BCN) el país venía pagando en efectivo un promedio de US$ 287.5 millones en servicio de la deuda externa en 1994-1998, pero en los dos últimos años sólo se han pagado menos de US$ 80 millones -, y que la Iniciativa del G-8 ha liberado ya recursos adicionales - en este caso el saldo de la deuda con el FMI se libera de una sola vez -, y a los impresionantes montos de sobre-recaudación que se han venido produciendo, y pese a que en efecto los ingresos fiscales medidos en dólares se han duplicado en comparación a los ingresos de 1994-98, el gobierno continua, año a año, alegando que sencillamente "no hay" recursos para atender las necesidades fundamentales de la población.
El Presupuesto del MEDC se mantiene "congelado" en 3% del PIB desde 1999, y se proyecta que allí se quedará por muchos años más. El presupuesto del MINSA se contrajo del 3.2% del PIB en 2000 al 3% en 2005, y también se proyecta que allí se quedará.
En 2004 se sobre-cumplió en más de US$ 100 millones la meta de acumulación de reservas acordada con el FMI - o sea las resevas aumentaron mas de US$ 100 millones más que lo comprometido con el FMI -, mientas que la cifra de recaudación fiscal se colocó US$ 25 millones por encima de la meta acordada con el FMI, pero el gobierno continuó alegando, a lo largo del año, que "no habia" recursos para financiar el "Programa del vaso de leche escolar", que costaba apenas US$ 3.5 millones.
Lo que estamos apreciando, cada vez con mayor angustia, no es una inversion en capital humano que se corresponda con el esfuerzo que el país debería efectuar para recuperar perspectivas mínimas de futuro. La tasa neta de escolaridad primaria ha caído desde un 85% en 2002 hasta el 80% en 2005 - con lo cual este indicador cayó hasta un nivel similar al promedio de los países más pobres del planeta.
El país continua mostrando un porcentaje de población que padece hambre de casi el 30%. El 55% de la población carece de acceso a los medicamenttos esenciales. Los médicos y enfermeras perciben un salario similar al de sus homólogos de Malawi, un país que es 3 veces mas pobre que Nicaragua. El salario de los maestros continua siendo casi la mitad del salario promedio del resto de la fuerza de trabajo.
De acuerdo con el BID “la evidencia y conclusiones son poderosas. La productividad, la distribución y el crecimiento están directamente determinadas por el stock de capital humano de un país y la tasa a la que este se acumula. Altos niveles de escolaridad, buena salud y nutrición, son buenos predictores de su subsecuente desempeño”. (BID, “Pathways to Growth”, Washington, 1997).
Si aplicamos esta sentencia al caso de Nicaragua, tendríamos que decir, por el contrario, que bajísimos niveles de escolaridad, bajísima calidad de la educación, mala salud y nutricion (Nicagua tiene el mayor porcentaje de población que padece hambre en América Latina despues de Haití), "son buenos predictores de su subsecuente desempeño”.
Viendo estos indicadores, todo parece indicar que el futuro del país, y de los millones de seres humanos que lo habitan, esta siendo socavado aceleradamente, y quizás de manera irreversible.
Nota:
El autor es economista, miembro del Foro de Educación y Desarrollo Humano de la Iniciativa por Nicaragua (FEDH-IPN)
ONGs relacionadas:
Instituto para el Desarrollo y la Democracia
Fundación Jubileo, Bolivia
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