Fuente:
Eurodad
Jueves 16/02/2006
Los Ministros de Finanzas del G8 se reunieron en Rusia los días 10 y 11 de febrero para discutir entre otros temas sobre seguridad energética, gripe aviar y el plan para la cancelación de deuda multilateral del G8. Con respecto a la deuda, el comunicado final simplemente exhorta al Banco Mundial y al Banco Africano de Desarrollo a que ultimen todos los detalles necesarios para implementar el plan a la mayor brevedad.
El comunicado expresa:
“5. Reconocemos la importancia de la agenda de desarrollo y llamamos a la implementación total de los compromisos asumidos bajo la Iniciativa Multilateral de Alivio de la Deuda, a la efectividad de la ayuda y a un incremento de los recursos para el desarrollo. Específicamente, respaldamos la decisión adoptada por el Directorio del FMI de implementar el alivio y cancelación del 100 por ciento de la deuda para 19 países a comienzos del año 2006 y alentamos a la Asociación Internacional de Fomento (AIF) y al Fondo Africano de Desarrollo (FAfD) a que ultimen de forma urgente todas las medidas necesarias para su implementación. Nos complace saber que el buen desempeño económico de Rusia y su crecimiento en materia de posición fiscal le permitirán sumarse a otros países del G8 en el área del financiamiento para el desarrollo, aumentando los esfuerzos realizados en este campo”.
A un año entero de realizado el primer anuncio del plan (por parte de los Ministros de Finanzas del G8 en febrero de 2005), los avances han sido penosamente lentos, especialmente en lo que respecta al Banco Mundial. Al tiempo que el FMI otorgó la cancelación de deuda a 19 países en enero de 2006 (aunque excluyendo condicionalmente a Mauritania), el Banco aún tiene que ultimar detalles sobre cómo pretende implementar su parte correspondiente a la cancelación para 18 países. Las ONG han condenado estas demoras por estar cobrándose vidas pero también han expresado su preocupación acerca de los planes que tiene el Banco para su implementación. Previo a la reunión de Ministros de Finanzas del G8, varias ONG publicaron declaraciones destacando sus mayores temores y exhortando a los Ministros del G8, como representantes de los principales accionistas en el Banco Mundial, a que atendieran estas cuestiones de forma urgente.
Las críticas se concentran en torno a tres temas principales:
El Banco Mundial está proponiendo lo que equivale a un atraso de 15 meses para que a cualquier país adicional se le otorgue la cancelación de la deuda más allá de los 18 países iniciales. De acuerdo con los planes del Banco, los países que se encuentran entre los puntos de decisión y culminación dentro de la Iniciativa para PPME, los cuales se espera que alcancen el punto de culminación en el año 2006 – tal como Burundi, Camerún, Guinea, Malawi y Sierra Leona, muchos de los cuales se hallan seriamente afectados por el HIV/SIDA - tendrán que esperar ahora hasta julio de 2007 como mínimo para la cancelación de sus deudas – dos años enteros después de celebrada la Cumbre del G8 en Gleneagles y casi dos años y medio después de la presentación inicial del acuerdo por parte de los Ministros de Finanzas del G8. Esto resulta inaceptable.
Mientras que la cancelación de deuda del FMI otorgó la condonación de todas las deudas hasta fines del año 2004, el Banco Mundial pretende cubrir solo aquellas deudas contraídas hasta fines del 2003. No solo es absurdo fijar fechas límite diferentes dentro de la misma iniciativa oficial, sino lo que es aún más considerable, significa que para países como Camerún y Malawi, sumado a los retrasos que enfrentan, esto implicará que aún después de la “cancelación del 100% de la deuda” con el Banco Mundial, continuarán debiendo millones en deudas contraídas con la misma institución entre los años 2004 y 2007. Al tiempo que algunos elementos dentro del Banco Mundial consideran que puede haber espacio para la flexibilidad en lo que refiere al tema de cuándo los países habrán de recibir el alivio una vez alcanzado el punto de culminación, en lo que respecta a la fecha límite fijada a fines del año 2003, la cosa parece ser menos prometedora.
Son demasiados pocos países los que se encuentran cubiertos por este plan, que incluye únicamente a países participantes en la iniciativa para PPME. En abril de 2006, el Banco Mundial confirmará sus planes de agregar 4 nuevos países a la Iniciativa de PPME – Haití, Eritrea, República Kirguisa y Nepal. Sin embargo, resulta muy improbable que esto llegue a resolver la crisis de la deuda de los países en desarrollo y algunos se habrán de preguntar legítimamente si esta será la última ampliación a la lista o si pasado un año más la comunidad internacional habrá de extender otra vez la lista (cabe recordar que ya hemos visto realizarse 4 extensiones a la Iniciativa de PPME a modo de permitir el ingreso de más países). En lugar de reconocer que el marco de la iniciativa PPME, con todas sus nocivas reformas de ajuste estructural, resulta completamente inadecuado, la nueva iniciativa de alivio de deuda multilateral solo sirve para reforzar este defectuoso programa al quedar abierta solo a países que se encuentren en el punto de culminación. El gobierno del Reino Unido e importantes instituciones de beneficencia han identificado al menos 60-70 países que necesitarían la cancelación del 100% de la deuda para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio y son muchas más las naciones que requieren la cancelación de deudas odiosas e ilegítimas. Esta cancelación debería ser inmediata.
ONGs, incluyendo a Eurodad, también han planteado con firmeza el tema de que para ser justo, el acuerdo sobre la deuda multilateral del G8 debería ampliarse para incluir las deudas con el Banco Interamericano de Desarrollo (ver abajo por mayor información). Las ONG europeas también plantearán algunas de estas preocupaciones a los Directores Ejecutivos europeos ante el Banco Mundial cuando estos se reúnan con los representantes de la sociedad civil en Bruselas en el mes de marzo.
Ver declaración completa en inglés
Artículo publicado en el boletín Debt-Watch de Eurodad
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