Fuente:
BIC
Miércoles 22/02/2006
Organizaciones de la sociedad civil están alertando sobre el contenido de la última revisión de estándares sociales y ambientales de la Corporación Financiera Internacional (CFI). Lejos de cumplir con sus objetivos, su enfoque puede constituir un experimento riesgoso que podría dejar a aquellas personas y entornos afectados por sus proyectos aún más vulnerables de lo que se encontraban anteriormente.
Comunicado de Prensa: Los Nuevos Estándares de la CFI – Un Paso Riesgoso para las Personas y el Planeta
Bank Information Center * Bretton Woods Project * BothEnds * Environmental Defense * Forest Peoples Programme * Friends of the Earth-US * Indian Law Resource Center * International Accountability Project
Para pulblicación urgente: 21 de febrero de 2006
Los nuevos estándares de la CFI: un paso riesgoso para las personas y el planeta
Con la advertencia de que la revisión de estándares sociales y ambientales de la Corporación Financiera Internacional (CFI) se fía demasiado de las promesas de buenas intenciones, las organizaciones de la sociedad civil han catalogado al nuevo enfoque de la CFI de experimento riesgoso que podría dejar a aquellas personas y entornos afectados por sus proyectos aún más vulnerables de lo que se encontraban anteriormente.
A pesar de que la CFI cuenta con un mandato para el desarrollo, las revisiones propuestas – las cuales se espera sean aprobadas por el Directorio en el día de hoy – dejan a la CFI atrás con respecto a otras entidades prestamistas en temas que son de crucial importancia para el desarrollo sustentable, advierten grupos de la sociedad civil. Además, al no incluir muchos de los requisitos mínimos y parámetros de referencia concretos que otorgan cierta garantía de protección a las políticas existentes, los nuevos estándares de la CFI socavan la responsabilidad de la institución ante los impactos sociales y ambientales de sus operaciones.
“La CFI desea que el público confíe en que los vagos principios incluidos en sus estándares habrán de ser implementados rigurosamente,” dijo Lucy Baker del Proyecto Bretton Woods. “Han utilizado un amplio vocabulario discrecional, mostrando muy poco los dientes. La experiencia anterior aporta muy pocos elementos como para tener fe en que la CFI o sus clientes habrán de asegurar que los proyectos dejen a las comunidades y ecosistemas en mejores condiciones.”
Los nuevos estándares de la CFI no especifican cuándo habrán de tener lugar las consultas con las poblaciones locales afectadas por sus operaciones, tampoco protegen adecuadamente los derechos de los pueblos indígenas a sus tierras y recursos naturales (incluyendo su derecho a un libre consentimiento fundamentado previo), socavan las políticas existentes del Banco Mundial con respecto al reasentamiento, y no requieren de una evaluación ni verificación independiente del impacto de los proyectos, confiando profundamente en su lugar en los informes generados por las propias empresas.
Expertos de la sociedad civil afirman que tanto las anteriores políticas de la CFI como un organismo de normas internacionales en crecimiento resultan más estrictos que los nuevos estándares. “La pérdida representa un claro debilitamiento del compromiso de la CFI de ‘no provocar ningún daño’”, dijo David Hunter, del Departamento de Derecho de American University. “Además, los nuevos estándares no reconocen, por ejemplo, ciertas normas de la ONU en materia de derechos humanos y corporaciones transnacionales.”
Un ejemplo de dónde la CFI se está quedando atrás es con respecto a las zonas prohibidas. La asociación de la industria minera, ICMM, y ciertos grandes prestamistas comerciales, incluyendo a JP Morgan Chase y ABN AMRO, consideran a los sitios designados Patrimonio de la Humanidad por la ONU como fuera de los límites para la inversión. Sin embargo, la CFI se niega a reconocer cualquier área como “zona prohibida”, identificando en su lugar aquellas circunstancias en las que podría llegar a apoyar proyectos en hábitat naturales críticos.
“En su esfuerzo por ser líder en el mundo de las finanzas internacionales, la CFI se ha dado a conocer más como consultora para las empresas que como institución dedicada a la reducción de la pobreza,” expresó Hunter. “Es una excelente manera de hacer dinero y una pésima forma de combatir la pobreza. Aquello que se supone diferencia a la CFI de otras instituciones es su mandato orientado a reducir la pobreza y mejorar las vidas de las personas.”
Recientemente, la CFI fue duramente criticada por brindar su apoyo a proyectos altamente polémicos incluyendo un oleoducto en Chad y minas en Ghana y Guatemala.
”El socavar los derechos de los más pobres del mundo con la finalidad de hacerle las cosas más fáciles y más baratas a los clientes corporativos de la CFI, no conducirá a un desarrollo sustentable y con equidad. Por el contrario, conducirá a un mayor empobrecimiento y resistencia,” dijo Dana Clark del Proyecto de Responsabilidad Internacional (IAP). “Resulta desafortunado que la CFI no haya logrado al parecer desarrollar estándares basados en el respeto de los derechos, que sean adecuados para el siglo XXI.”
En un momento en el que más de 40 bancos comerciales están tomando como referencia a la CFI para fijar un estándar financiero responsable tanto social como ambientalmente, la CFI ha respondido con un conjunto de políticas que los expertos de la sociedad civil catalogan de inadecuadas para asegurar resultados sustentables a partir de inversiones privadas.
INFORMACIÓN DE CONTACTO PARA ENTREVISTAS
En Estados Unidos:
Bruce Rich, Environmental Defense
Email: BRich@environmentaldefense.org
Tel: +1 (202) 387 3500 x134
David Hunter, Department of Law, American University
Email: dhunter@wcl.american.edu
Tel: +1 (202) 274 4415
Dana Clark, International Accountability Project
Email: dana@accountabilityproject.org
Tel: +1 (510) 525 4276
Cell : +1 (510) 759 4440
Bruce Jenkins, Bank Information Center
Email: bjenkins@bicusa.org
Tel: +1 (202) 624 0620
En Inglaterra:
Tom Griffiths, Forest Peoples Programme
Email: tom@forestpeoples.org
Tel: +44 1608 652 893
Lucy Baker, Bretton Woods Project
Email: lbaker@brettonwoodsproject.org
Tel: +44 207 561 7610
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