Fuente:
Fundación Jubileo
Miércoles 01/03/2006
La Fundación Jubileo - Bolivia publicó el primer número de su Revista. En uno de sus artículos examina en detalle el problema de la deuda y explica su posición respecto a la condonación de deuda del G8 y la actitud que debería asumir el BID.
Bolivia cumplió un inesperado récord en el pago del servicio de la deuda externa (cuotas de capital más intereses) el 2005, al destinar cerca de 370 millones de dólares para cumplir con los prestamistas, monto mayor en 100 millones de dólares en comparación a los pagos efectuados en los últimos cinco años.
El país realizó el pago más alto de los últimos años y dio a la CAF la porción más grande
Bolivia cumplió un inesperado récord en el pago del servicio de la deuda externa (cuotas de capital más intereses) el 2005, al destinar cerca de 370 millones de dólares para cumplir con los prestamistas, monto mayor en 100 millones de dólares en comparación a los pagos efectuados en los últimos cinco años.
De esta suma, según datos del Banco Central de Bolivia, un poco menos de 265 millones de dólares corresponden a cuotas de capital (amortizaciones) y casi 105 millones de dólares se fueron como intereses.
En promedio, entre el 2000 y 2004, el país había gastado casi 270 millones de dólares para cumplir con sus obligaciones anuales de la deuda externa.
El año pasado, este pago creció y la tajada más grande benefició a la Corporación Andina de Fomento (CAF), a la que Bolivia tuvo que cancelar 174 millones de dólares, casi 70 millones de dólares más que en la gestión 2004. Ese organismo otorga créditos en condiciones comerciales, a altos intereses y plazos cortos, en comparación con otros prestamistas.
El resto se pagó a otras instituciones multilaterales,principalmente al Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Fondo Monetario Internacional (FMI) y Banco Mundial, así como a algunos países acreedores.
Cerca de $us 5.000 millones de deuda externa
Hasta diciembre de 2005, Bolivia debía más de 4.930 millones de dólares. Ese año, los prestamistas desembolsaron nuevos créditos por un valor de 440 millones de dólares, mientras el monto de la condonación de deuda alcanzó a 53 millones.
Al igual que en gestiones anteriores, la CAF fue la institución financiera que otorgó más desembolsos para Bolivia el 2005, que llegaron a un monto de 155 millones de dólares; es decir, más de la tercera parte de todos los créditos recibidos en el año.
Como la CAF presta con altas tasas de interés y plazos cortos, los montos a pagar a esta institución subirán considerablemente en los próximos 10 años. Según el anuncio de su presidente, Enrique García, ese organismo tiene la disposición de desembolsar 400 millones de dólares cada año, lo que podría complicar aún más la situación de endeudamiento del país.
Condonaciones insuficientes
Frente a la situación de alto endeudamiento que soporta Bolivia y otros países pobres, las ocho naciones más poderosas del mundo (G-8) anunciaron, en su cumbre de julio de 2005, una iniciativa de condonación de la deuda a 18 países altamente endeudados con el Banco Mundial, el FMI y el Banco Africano de Desarrollo.
El alivio de deuda concedido por el FMI se aplicó en enero de este año; la condonación del Banco Mundial entrará en vigencia desde julio de 2006.
En el caso de Bolivia, la reducción de deuda de estos dos organismos llegaría aproximadamente a 1.700 millones de dólares, correspondientes a 34% del total de la deuda existente a fines de 2005.
En lo que se refiere al servicio de la deuda (pago de intereses más amortizaciones), Bolivia dejaría de pagar, entre el 2006 y 2015, un poco más de 60 millones de dólares anuales en promedio.
El BID debe sumarse a la condonación
Estas cifras muestran que a pesar de la reducción de estas deudas, el Estado no se aliviará considerablemente cuando tenga que programar el pago de sus obligaciones de la deuda externa.
Esto se explica porque la mayor parte de los créditos que serán condonados son créditos blandos, con condiciones muy favorables, mientras que los préstamos menos blandos del BID y los comerciales de la CAF no están incluidos en este programa de reducción.
En criterio de Fundación Jubileo, es imprescindible que el BID se sume a la iniciativa del G-8. Incluirlo es, además, una obligación moral para el grupo de países poderosos, pues el compromiso habla de una “condonación del 100 por ciento” para todas las naciones beneficiadas para poder avanzar hacia el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio orientados a luchar contra la pobreza.
El saldo de la deuda con el BID, a fines de 2005, ascendía a más de 1.600 millones de dólares, lo que representa la tercera parte (33%) de toda la deuda externa del país. Si se lograra la condonación total de esta deuda, además de la del FMI y Banco Mundial, el alivio llegaría a más de $us 3.300 millones, representando cerca de 70% del total de la deuda externa.
En caso de concretarse la condonación del BID, Bolivia ahorraría más de 100 millones de dólares por año por concepto de servicio de la deuda a este organismo.
España también anunció una condonación de 120 millones de dólares a favor de Bolivia. Si al monto total condonado se incluye la deuda con el BID, quedaría un saldo deudor aproximado de 1.500 millones. De este monto, más de la mitad corresponde a la CAF.
El caso de la CAF
Si bien una condonación total de parte de este banco regional sería difícil de lograr, la CAF debería participar, de alguna manera, en estos esfuerzos para reducir el peso de la deuda externa, tal como está participando en la iniciativa HIPC o, al menos, otorgar créditos a condiciones más beneficiosas para el país.
El nuevo gobierno debería ser muy cauteloso con la contratación de nuevos préstamos de la CAF, porque éstos podrían generar un nuevo problema de sobreendeudamiento en el futuro, por las condiciones muy desfavorables de sus créditos.
Alivio para reducir la pobreza
Bolivia está muy lejos de alcanzar, hasta el 2015, los compromisos internacionales de reducción de la pobreza expresados en las Metas del Milenio. Por el contrario, la población que vive en estas condiciones ha aumentado.
El nuevo gobierno deberá invertir los recursos liberados por estas condonaciones de deuda en la lucha contra la pobreza, más allá de algunas condiciones impuestas por los organismos multilaterales.
“La deuda no benefició a los indígenas”
“Los pueblos indígenas no somos responsables de semejante endeudamiento que no tuvo resultados para los indígenas, pero eso no significa desconocer esa deuda externa”, dijo el presidente Evo Morales, en su discurso de posesión del 22 de enero.
Morales solicitó a la comunidad internacional que se sume a las iniciativas de condonación de la deuda, como una señal de acompañamiento a los procesos de cambio y agradeció a los países y organismos internacionales que comprometieron esa ayuda.
“Es importante que también la comunidad internacional vea con responsabilidad, con seriedad (este tema); y pedimos, con todo respeto, condonar esa deuda externa que ha hecho tanto daño y que ha causado dependencia a nuestro país”.
El Presidente dijo tener como meta el fortalecimiento de una economía nacional con soberanía, principalmente enfocada en los recursos naturales, para que Bolivia tenga socios productivos y no dueños de sus riquezas.
Morales se comprometió a impulsar la producción interna como el camino para salir de la pobreza, lo que hará necesario buscar acceso a mercados a través de acuerdos internacionales que ofrezcan beneficios y condiciones comerciales más justas.
Ver la Revista Jubileo Nº1 - Bolivia, Febrero 2006 (formato pdf)
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