Fuente:
Monitor de IFIs en América Latina
Viernes 12/05/2006
Las instituticiones financieras internacionales (IFIs) han insistido en forma reiterada en favor de la liberalización comercial; pero esta medida no es "buena" en sí misma, sino en la medida que contribuye al desarrollo y a la reducción de la pobreza. Por tanto, resulta imprescindible evaluar de qué manera esta política contribuye a cumplir con su cometido al momento de mirar hacia adelante.
Presentación del informe del Grupo Independiente de Evaluación del Banco Mundial:
"Evaluando el apoyo del Banco Mundial al comercio internacional, 1987-2004"
Las IFIs han impuesto en los países pobres políticas de liberalización comercial como condicionamientos a sus préstamos, presentándolas como el instrumento capaz de conducir al crecimiento y a reducir la pobreza. Gobiernos e intereses corporativos de los países ricos han empujado despiadadamente la agenda de la liberalización utilizando su influencia sobre las instituciones multilaterales.
Sin embargo, los resultados de su aplicación han sido más que dudosos. Sería posible pensar que si se detuvieran en las particularidades de cada país, permitiéndoles a los gobiernos nacionales manejar los préstamos de la forma que crean más conveniente, se podría encontrar una forma más adecuada de llevar adelante las reformas.
Por mucho tiempo, los países pobres y los promotores del comercio justo han insistido que la sola liberalización comercial empeora la pobreza por falta de transparencia, rendición de cuentas y participación en los procesos de negociación.
Para que los ciudadanos más pobres del mundo obtengan ganancias del comercio, la política comercial debe estar balanceada con atención a la inversión social, medidas compensatorias, regulación efectiva y otros instrumentos que los gobiernos puedan utilizar para satisfacer las necesidades de estos sectores.
Numerosos estudios de la sociedad civil han insitido sobre estos temas, pero ahora es de dentro del propio Banco Mundial que se escucha una voz contraria a su política. El informe "Evaluando el apoyo del Banco Mundial al comercio internacional, 1987-2004", elaborado por el Grupo Independiente de Evaluación del Banco (IEG, por sus siglas en inglés), reconoce expresamente la incapacidad de la institución para liderar correctamente las reformas comerciales promovidas a través de políticas globales.
Según señala el estudio publicado recientemente, los 38 mil millones de dólares que ha destinado el Banco a programas de comercio desde 1987 han ayudado a promover la apertura de mercados en el mundo, pero no han sido tan "efectivos" en promover las exportaciones y el crecimiento, y en aliviar la pobreza.
El informe confirma que la liberalización comercial no ha beneficiado a los pobres, en gran medida porque los promotores de la liberalización no tomaron "suficientemente en cuenta el ambiente externo y, por lo tanto, no distinguieron el impacto de políticas comerciales externas y shocks sobre los resultados del comercio para diferentes grupos de países en desarrollo".
Se reconoce que los projectos relacionados al comercio no atienden adecuadamente la pobreza y la distribución de resultados, incluyendo dinámicas del mercado laboral, lo que continua siendo la mayor debilidad en el diseño de proyectos.
La publicación de este informe revela que por más de tres décadas los prestamistas globales han fallado en hacer lo suficiente para proteger a aquellos que se encuentran en la pobreza, de las consecuencias del aumento de la liberalización comercial. Según afirmó Vinod Thomas, Director General del Grupo Independiente de Evaluación, "el Banco Mundial ha hecho lo correcto en promover el libre comercio en el mundo, pero no necesariamente ha hecho todo lo correcto para ayudar a generar los resultados deseados".
La autora principal del informe, Yvonne Tsikata, señaló que el Banco Mundial fue "demasiado optimista sobre los beneficios universales e inmediatos de una mayor apertura comercial. El Banco subestimó las trabas y las complejidades locales que limitaron la totalidad de los beneficios".
En sus conclusiones, este estudio recomienda que el Banco Mundial preste mayor atención al problema de la pobreza y la distribución del ingreso, a fin de amortiguar los efectos asociados a las políticas de comercio.
Sólo resta esperar que este informe represente la opinión de aquellos que siempre han insistido que el comercio internacional puede sólo beneficiar a los pobres cuando es correctamente manejado en conjunción con programas sociales y con un ambiente regulador fuerte, cosa que los países ricos y las IFIs han tratado por más de 20 años en desmantelar en el Sur.
La política del Banco y su participación futura en los temas de comercio, deberá ser evaluada luego de este informe, tanto por técnicos decisores de políticas, como las organizaciones sociales que trabajan sobre estos temas. En este punto se visualiza claramente la influencia de las IFIs en el comercio, la pobreza y el desarrollo de los pueblos.
Ver informe completo en inglés: Assessing World Bank support for trade 1987-2004
Fuente: Center of Concern
Información Relacionada:
-> Comunicado de prensa del Banco Mundial
-> El informe 2006 del Departamento de América Latina del Banco Mundial: "Reducción de la Pobreza y Crecimiento: Círculos Virtuosos y Círculos Viciosos" (formato pdf)
-> El Banco Mundial, el FMI y el Comercio (formato pdf)
-> Deuda y Comercio: Trazando la Conexión para Romper las Cadenas de la Deuda (formato pdf)
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