Fuente:
Fundación Jubileo
Lunes 17/07/2006
Bolivia y otros países pobres y altamente endeudados de América Latina aguardan, con esperanza, que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) apruebe la condonación de la deuda. La Fundación Jubileo, junto a redes internacionales, participa en la campaña internacional "Justicia para América Latina", con el propósito de que el BID se sume a la iniciativa del G8, al ser un importante acreedor de los países de la región.
Una campaña internacional solidaria demanda a los países ricos del G8 que cumplan su promesa.
Bolivia y otros países pobres y altamente endeudados de América Latina aguardan, con esperanza, que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) apruebe la condonación de la deuda, tema por el cual el Comité Especial de la Asamblea de Gobernadores del BID convocó a una reunión para el 17 de julio, en Washington, Estados Unidos.
El antecedente más importante para esta iniciativa es la reunión efectuada en julio de 2005, en Escocia, donde los ocho países más ricos del mundo (G8) anunciaron una iniciativa de condonación del 100 por ciento de la deuda a 18 naciones altamente endeudadas, con el propósito de que estos países, con los recursos que dejarán de pagar, logren alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, principalmente referidos a luchar contra la pobreza.
A un año de ese compromiso asumido, Bolivia se benefició de la condonación de la deuda del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM), que en su conjunto representa el 36% del total de la deuda externa. Similar situación ocurre con Honduras y Nicaragua.
Por estos porcentajes, el compromiso de condonar la totalidad de la deuda no es real, pese a que en el país los niveles de pobreza son alarmantes. En cambio, los países africanos tendrán una reducción de deuda entre el 70 y 90 por ciento, debido a que el Banco Africano de Desarrollo se sumó a la iniciativa del G8.
La Fundación Jubileo, junto a redes internacionales, participa en la campaña internacional Justicia para América Latina, con el propósito de que el BID se sume a la iniciativa del G8, al ser un importante acreedor de los países de la región.
Las demandas planteadas para incidir en la reunión del 17 de julio son:
• La condonación inmediata de la deuda del BID, sin condiciones, para los países pobres y altamente endeudados de América Latina, lo que en el caso de Bolivia significa cerca de 1.600 millones de dólares; es decir, 35% del total adeudado.
• La reposición del Fondo de Operaciones Especiales (que otorga créditos con bajos intereses y plazos largos), ya sea con aportes de los países ricos o con parte de las utilidades (ganancias) generadas por el BID, a fin de que los futuros créditos no se encarezcan y no crezca excesivamente el servicio de la deuda.
Durante el primer semestre del 2006, en el marco de la campaña, se han desarrollado diversas actividades para buscar este objetivo.
Se ha consensuado y difundido un pronunciamiento suscrito por redes internacionales como la Red Europea sobre Deuda y Desarrollo (EURODAD), Red Latinoamericana sobre Deuda, Desarrollo y Derechos (LATINDADD), Cooperación Internacional para el Desarrollo y la Solidaridad (CIDSE), Instituto de Estudios Nicaragüenses y Observatorio de Deuda en la Globalización.
Otro pronunciamiento ha sido elaborado por instituciones y organizaciones bolivianas, reunidas por la Plataforma de Acción contra la Pobreza.
Paralelamente, representantes de nuestras instituciones participaron en dos eventos del BID, en Brasil, en uno de los cuales se entregó al presidente de ese organismo, Luis Alberto Moreno, las notas de las organizaciones internacionales y nacionales.
Estos documentos también fueron presentados al Ministro de Planificación del Desarrollo de Bolivia, en su calidad de representante ante el BID.
A este esfuerzo se sumaron organizaciones de Argentina y Brasil, las que realizan incidencia ante sus gobiernos, demandando el apoyo a Bolivia, Nicaragua, Honduras y Guyana, además de Haití.
Otro esfuerzo relevante es la adhesión de la Conferencia Episcopal Boliviana que solicitó a sus similares de otros países a plegarse a esta campaña, habiéndose recibido respuestas de respaldo de las Conferencias Episcopales de Brasil, Canadá, Argentina y Estados Unidos.
Por la importancia de lograr el alivio del BID en benefi cio de Latinoamérica, se han realizado eventos paralelos en las Reuniones de Primavera del Fondo Monetario y del Banco Mundial, en los que participaron ejecutivos del BID.
A fin de que la condonación de deuda del BID se concrete, las instituciones y organizaciones sociales hacen un llamado a los socios, nacionales e internacionales, a hacer fuerza común, porque la vida está antes que la deuda.
A la Cooperación Internacional, se demanda voluntad política, ya que esta condonación, en términos monetarios, no es significativa para los países ricos; más aún si se compara con los inmensos gastos que se destinan al armamentismo.
La lucha contra la pobreza es una tarea ardua que no sólo debe ser encarada por los gobiernos del sur, es decisivo el apoyo de los países desarrollados, debido a que las políticas impuestas, las reglas injustas del comercio y de las finanzas han profundizando las brechas entre los países del norte y del sur.
Ver carta de la campaña
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