Fuente:
Monitor de IFIs en América Latina
Jueves 10/08/2006
El Banco Mundial divulgó recientemente las cifras de los compromisos financieros que contrajo en el último ejercicio fiscal que culminó el 30 de junio. Según la información publicada, las cifras del Banco aumentaron en 1.300 millones de dólares, respecto del ejercicio económico 2005. Sin embargo, estas cifras no suponen un avance en términos del combate a la pobreza y el acceso a los servicios básicos en los países en los que el Banco actúa.
Balance cuantitativo
Según el comunicado oficial los "compromisos financieros del Banco Mundial marcan nuevo récord", ya que el total de compromisos financieros fue un 6 por ciento más que en el ejercicio anterior.
En efecto, los préstamos, donaciones, créditos y garantías otorgados por las dos entidades afiliadas del Banco, el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (IBRD, por sus siglas en inglés) y la Asociación Internacional de Fomento (IDA, por sus siglas en inglés) fueron de 23.600 millones de dólares, es decir, 1.300 millones de dólares más respecto del ejercicio económico 2005. En el año fiscal anterior, el total de compromisos financieros del organismo ascendió a 22.300 millones de dólares.
La IDA, el principal programa de asistencia financiera concesionaria para los países pobres, otorgó 9.500 millones de dólares en préstamos sin interés o no reembolsables, cifra que fue anunciada como "record" en la historia de la organización. En general la actividad de la IDA aumentó 9 por ciento en comparación con el ejercicio económico 2005.
Del total de la ayuda, 14.100 millones fueron asignados a la financiación de 112 proyectos en países de nivel medio de desarrollo.
La porción mayor fue destinada a América Latina, 5.900 millones, lo que representó un 26 por ciento del total. Individualmente, el monto mayor fue a México, que recibió del organismo financiero un total de 1.800 millones de dólares, seguido por Brasil, 1.700 millones, y Turquía, 1.500 millones. Pakistán, China, India y Argentina ocupan las siguientes posiciones.
Los compromisos financieros con Africa fueron por 4.800 millones de dólares, lo que significa el 20 por ciento del total de compromisos financieros, y un 23 por ciento por encima del nivel registrado en el año fiscal anterior. Los recursos destinados a Europa y Asia Central fueron de 4.000 millones de dólares, un 17 por ciento del total.
Balance cualitativo
Estos números dan cuenta de la evolución de las cifras del Banco Mundial como institución financiera, pero poco dicen respecto a la calidad de su participación en la economía de los países a los cuales transfiere sus recursos.
La participación del Banco Mundial en la economía de los países pobres no es inherentemente "buena", por lo que el "record" del monto de sus compromisos no es de por sí motivo de "alegría". Los compromisos financieros que contrae el Banco debería analizarse en función de los objetivos que persiguen y no del monto global de sus operaciones anuales.
Desde hace ya más de una década distintas organizaciones de la sociedad civil que monitorean la actividad de las IFIs vienen llamando la atención sobre la política de condicionalidad que tanto el Banco Mundial como el Fondo Monetario Internacional adjuntan a sus compromisos, y el régimen de condicionalidades "cruzadas" entre ambas instituciones. El sistema por el cual un país se hace acreedor a los recursos financieros del Banco supone una serie de condiciones en términos de política económica y distribución del gasto público. Estos requisitos afectan muchas veces la soberanía de los países pobres y en algunos casos también su desarollo económico y social.
En suma, el beneficio que puede significar acceder al financiamiento de la institución está seriamente limitado por las condiciones que cada país deben cumplir para hacerse acreedor a ello.
Apuntes para la reflexión desde la sociedad civil
"Las ramas del Banco encargadas de otorgar financiamiento público – el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (IBRD, por sus siglas en inglés) y la Asociación Internacional de Fomento (IDA, por sus siglas en inglés) han a menudo fomentado reformas a las políticas de los países prestatarios que favorecen tanto la privatización como la inversión del sector privado".
"Cada gobierno miembro del Banco Mundial posee la titularidad sobre una parte de la institución, la cual a su vez determina su poder de voto. Estados Unidos controla aproximadamente el 16 por ciento del poder de voto en el IBRD (una rama del grupo del Banco Mundial), mientras que 24 de los países más pobres del mundo controlan menos del 3 por ciento. Este poder permite a Estados Unidos ejercer una influencia indebida sobre la orientación de la institución, por ejemplo, al presionar al Banco Mundial para que asuma un enfoque agresivo hacia la privatización de servicios”.
"Los papeles desempeñados por el Gobierno de Estados Unidos y el Banco Mundial en el impulso privatizador de servicios básicos en los países en desarrollo", por Nancy Alexander y Tim Kessler (julio, 2006)
"La condicionalidad del Banco Mundial y el FMI se vuelve ahora más importante que nunca. En los próximos tres años, el Banco Mundial a través de su rama concesionaria, la Asociación Internacional de Fomento (IDA), pondrá a disposición 33.000 millones de dólares para los países pobres. El FMI ha otorgado 18.700 millones a los países pobres a través de su programa crediticio para los países de bajo ingreso – el Servicio para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza (PRGF, por sus siglas en inglés). Si bien el monto del financiamiento que el Fondo habrá probablemente de otorgar a los países pobres está previsto en realidad que disminuya en el transcurso de los próximos años, la institución continuará desempeñando un papel relevante en determinar la capacidad de los países pobres para acceder a otro tipo de financiamiento para el desarrollo otorgado por parte de donantes/acreedores en los años venideros. Esto se debe a que casi todos los donantes/acreedores oficiales (tanto a nivel bilateral como multilateral) ligan su ayuda para el desarrollo y el alivio de la deuda a la existencia de un programa con el FMI”.
"Además de imponer una masiva carga administrativa sobre los países en desarrollo que ya se encuentran sobrecargados, la proliferación de condiciones impuestas por el FMI y el Banco Mundial con frecuencia presiona a los países pobres para que realicen reformas de política económica que son altamente polémicas como la liberalización comercial y la privatización de servicios esenciales. Estas reformas a menudo contravienen los deseos de los países en desarrollo, un reconocido prerrequisito para un desarrollo exitoso. También pueden tener un efecto nocivo sobre las personas pobres, ya que al negarles acceso a servicios vitales se contribuye a aumentar en lugar de reducir su nivel de pobreza ".
"Condicionalidad del Banco Mundial y FMI: una injusticia para el desarrollo", informe de Eurodad (junio, 2006)
Wood expresó que las condiciones en materia de gobernanza constituyen una parte sustancial de las condiciones en los Créditos de Apoyo para la Reducción de la Pobreza (PRSC, por sus siglas en inglés) y mientras algunas pueden considerarse como cuestiones importantes – tales como para asegurar la transparencia y responsabilidad – muchas se encuentran de hecho relacionadas con la agenda de reforma económica neoliberal del Banco Mundial. Aún en áreas menos polémicas – tal como la administración de finanzas públicas – no queda claro que la condicionalidad sea la herramienta adecuada a utilizar para el impulso de reformas en este sector. Wood destacó que existe una contradicción fundamental en lo que refiere a presionar a favor de “reformas para una buena gobernanza” mediante la utilización de condiciones impuestas externamente que de hecho socavan los procesos democráticos que resultan cruciales para mejorar la gobernanza en la práctica.
Informe sobre las Reuniones de Primavera 2006 del BM/FMI, informe de Eurodad (abril, 2006) - Ver texto completo (formato pdf)
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