Fuente:
Monitor de IFIs en América Latina
Mie 25 Oct 2006
En preparación para la asunción de Felipe Calderón como presidente de México, el FMI divulgó la última revisión del Artículo IV. En sus informes señala la "necesidad" de que el nuevo gobierno abra a la participación del sector privado la petrolera estatal, Petróleos Mexicanos. Recomienda también, modificar el esquema tributario para abordar la "debilidad crónica" de los ingresos del Estado.
Los resultados de la revisión 2006 de la economía y el sistema financiero mexicano fueron divulgados recientemente. Esta evaluación es realizada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en forma anual a sus 184 países miembros, en el marco del Artículo IV. Los estudios, iniciados en el mes de setiembre, coinciden con el último año de gobierno del presidente Fox, y llegan a tiempo para los preparativos del equipo de Calderón como presidente electo. En este sentido, el Directorio del FMI aprovechó la oportunidad para dar algunas recomendaciones y lineamientos de acción al nuevo gobierno.
Actualmente México no mantiene ningún acuerdo vigente con el FMI, el último venció el 30 de noviembre de 2000. Al 30 de junio de este año, según la Secretaría de Hacienda (Informe sobre la Situación Económica, las Finanzas Públicas y la Deuda Pública, Segundo trimestre de 2006), el país debía al Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) la suma de 13.665 millones de dólares, lo que representa un 23 por ciento de la deuda externa bruta. De acuerdo a las cifras oficiales, un 54 por ciento de ese importe corresponde al Banco Mundial y el 46 por ciento restante al BID.
A comienzos del mes de agosto, el gobierno de Fox adelantó pagos al BM y al BID a través de la emisión de bonos de deuda pública por 9 mil millones de dólares, haciendo uso de su excedente de reservas internacionales, a causa de las exportaciones petroleras. Sin embargo, la deuda total del país no sufrió modificaciones ya que se en definitiva la operación cambió deuda externa por deuda interna.
Recomendaciones del FMI
A menos de dos meses del cambio de gobierno, el FMI aseguró que "el desafío será poner en práctica reformas estructurales que eliminen los demás obstáculos para el crecimiento, al tiempo que se consolida la estabilidad macroeconómica".
El FMI recomendó a la siguiente administración federal emprender "reformas estructurales ambiciosas", entre ellas la posibilidad de que el sector privado participe en las inversiones que realiza Petróleos Mexicanos (Pemex) y modificar el actual esquema tributario.
También planteó modificar la estructura de gobierno de la petrolera estatal, debido a que, según el organismo, en su forma actual representa una limitación para mejorar su desempeño.
A la vez, los integrantes del directorio consideraron que la continua dependencia del gobierno mexicano de los ingresos petroleros, podría hacer potencialmente vulnerable el logro de los objetivos de la política fiscal - orientada al equilibrio presupuestario - ante un descenso en los precios o de la producción de petróleo y, por consiguiente, sugirieron contener el déficit no petrolero, es decir, el de los ingresos públicos sin considerar los derivados de la exportación de crudo.
Señalaron también la necesidad de abordar la "debilidad crónica" de los ingresos tributarios para poder dar cumplimiento a la nueva meta fiscal (de déficit cero) en el mediano plazo e "instaron a las autoridades a examinar nuevamente propuestas de reforma tributaria".
Según la información difundida, el directorio del organismo "elogió a las autoridades por la reducción del déficit fiscal y la razón de deuda pública, así como por mejorar la estructura de la deuda pública", concentrada cada vez más en el mercado interno.
El futuro del petróleo
Mientras internamente existe un debate sobre la participación o no del sector privado en la industria energética, sobre lo que el nuevo gobierno tiene una posición favorable, e incluso ha sugerido que es posible hacerlo sin modificar la Constitución ni privatizar la empresa, el FMI planteó sin ambigüedades lo que de acuerdo con su visión puede ser la mejor estrategia para enfrentar lo que llamó "riesgos petroleros".
En su revisión el directorio del FMI comentó que a mediano plazo el "riesgo petrolero" está centrado en una posible caída en los precios internacionales del crudo, que han sido para el caso mexicano de un promedio de 55 dólares por barril este año. Según Francisco Gil Díaz, Secretario de Hacienda, se estima que en 2007 los precios oscilen entre los 41 y 42 dólares por barril.
El documento también señala: "La misión sugirió que los riesgos relacionados con el petróleo pueden ser contenidos por dos vías: reforzando el balance no petrolero (el presupuesto público sin considerar los recursos de la exportación de crudo), y diversificar el riesgo financiero en el que se mueve la empresa estatal.
Sobre la segunda alternativa, el FMI considera que desde una perspectiva financiera, los riesgos para el sector público (que obtiene un tercio de sus ingresos de la renta petrolera) pueden ser reducidos si se permite compartir el riesgo con el sector privado en la inversión que realiza Pemex. Según el FMI, esto permitiría al sector público que su balance tuviera una estructura "más segura": un nivel bajo de deuda y menor parte de sus activos invertidos en el sector petrolero.
De esta manera, se compartiría con el sector privado pérdidas y ganancias de un recurso que durante los últimos años permitió al gobierno federal acumular una cantidad récord de reservas internacionales, que llegaron a mediados de julio de 2006 a 76.700 millones de dólares.
Un hombre del FMI en el gobierno de Calderón
Felipe Calderón asumirá la presidencia el 1º de diciembre próximo y se encuentra conformando su equipo de gobierno, entre los que se destaca Agustín Carstens, quien hasta el pasado 16 de octubre se desempeñó como subdirector gerente del FMI. Carstens fue designado como coordinador económico del equipo de Calderón encargado de la transición de gobierno.
El ex-funcionario del FMI tendrá la responsabilidad de elaborar el paquete presupuestal para el año 2007 y diseñar programas económicos que "coadyuven a la estabilidad económica y al fortalecimiento de las finanzas públicas", señaló el presidente electo.
Según versiones difundidas por la prensa local mexicana, Carstens se perfila como el próximo ministro de Hacienda del gobierno de Calderón. El funcionario en el pasado se desempeñó como subsecretario de Hacienda y Crédito Público del gobierno mexicano. Su (probable) designación marca claramente la línea a seguir por el próximo gobierno en materia de modelo económico y prioridades.
Fuente: La Jornada y Secretaría de Hacienda
Información relacionada:
* Reformas estructurales ambiciosas, recomienda el FMI a Calderón, La Jornada
* FMI: desmedido crecimiento de la economía informal con Fox, La Jornada
* El FMI concluye la consulta del Artículo IV de 2006 con México, FMI (antecedentes y evaluación disponibles en español, informe completo disponible únicamente en inglés)
* México sigue la tendencia: adelanta pagos al Banco Mundial y al BID aumentando su deuda interna, por Monitor de IFIs en América Latina)
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