Fuente:
Monitor de IFIs en América Latina
María José Romero
Viernes 08/06/2007
En el preciso momento en que el "pacto de caballeros", según el cual Estados Unidos designa al presidente del Banco Mundial y Europa al director gerente del FMI, está siendo fuertemente cuestionado en los más diversos sectores, George W. Bush ratificó este privilegio. Y afirmó que su candidato, Robert Zoellick, es el "hombre correcto para este trabajo vital".
Las organizaciones que reclaman una reforma profunda de la gobernanza del Banco Mundial consideran que la nominación de Zoellick constituye un duro golpe a la campaña por la democratización de la institución y un plantea un desafío al Directorio Ejecutivo, al que le reclaman una postura comprometida cuando se pronuncie formalmente sobre el tema a fines de junio.
Más allá de la experiencia y habilidades negociadoras que se le reconocen, sus antecedentes como subsecretario de Estado y representante de Comercio de Estados Unidos lo ubican en la misma línea de pensamiento de su antecesor, el renunciante Paul Wolfowitz, y no parecen avalar la opinión de Bush sobre sus cualidades para conducir una institución dedicada al fomento del desarrollo y el combate de la pobreza. Un editorial del diario británico Financial Times apuntó que "la principal duda es si Zoellick podrá hacer el cambio que demanda pasar de devoto defensor de los intereses de Estados Unidos a servidor confiable de los intereses globales".
Todo indica que ni los gobiernos europeos ni el cada vez más influyente gobierno chino van a obstaculizar la nominación. Para los europeos tal vez resulte más fácil aceptar en silencio que arriesgarse a perder el poder que poseen en el FMI. Incluso Brasil, que reclamó publicamente una reforna del proceso de selección del presidente del Banco Mundial, apoyó la designación de Bush.
Mientras tanto, la futura tarea de Zoellick, que se comprometió a trabajar para restaurar la confianza en la institución y exhortó a olvidar el escándalo de nepotismo que hundió a su antecesor, plantea serias interrogantes que serán develadas a partir del 1º de julio.
Los antecedentes de Zoellick
Con una reconocida carrera profesional en el gobierno, Zoellick desempeñó desde 1992 distintos cargos dentro de la administración. En 2001 fue designado representante de Comercio de Estados Unidos, el cargo más alto de la diplomacia económica y al que debe su actividad más notoria. Los resultados de su gestión no siempre fueron exitosos para los intereses de los países en desarrollo, ya que presionó con insistencia en la Organización Mundial del Comercio en favor de la liberalización de las importaciones, aunque no por el fin de los subsidios agrícolas. Sin duda, su gestión finalmente favorecía a las empresas de bienes y servicios de su país.
En 2005 fue designado subsecretario de Estado, desempeñando tareas junto con Condolezza Rice. Uno año más tarde abandonó este puesto para dedicarse a la actividad privada de alto nivel y actualmente se desempeña como ejecutivo de la firma inversora Goldman Sachs.
Entre sus vínculos con el poder económico, también figura haber sido asesor rentado y accionista de Enron, la gigantesca compañía de energía que quebró de manera fraudulenta a fines de 2001.
Información relacionada:
* Un hombre de Enron al Banco Mundial, Página 12
* Bush confirma a Zoellick para el Banco Mundial, (BBC Mundo)
* Llamado a la selección de liderazgo basada en méritos: reforma de la selección de liderazgos en el FMI y el Banco Mundial (New Rules for Global Finance, en inglés)
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