Fuente:
Bank Information Center
Lunes 07/04/2008
Desde que asumió como Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo el 1º de octubre de 2005, el ejercicio de Luis Alberto Moreno en el cargo se ha visto marcado por dos factores: el viraje político hacia una mayor autodeterminación por parte de varios gobiernos latinoamericanos, y la penosa reestructuración de la institución con miras a mantener su relevancia en un clima de mayor competencia. Ambos factores han sometido severamente a prueba su capacidad al mando de una institución que está luchando por conservar su condición de “prestamista privilegiado de América Latina”.
Antes de ingresar al BID, Moreno trabajó como productor de un noticiero de televisión, fiscalizó la privatización y liberalización comercial como ministro del gobierno colombiano, y actuó como Embajador de Colombia en Estados Unidos durante siete años. Sus logros más notables fueron la aprobación del “Plan Colombia” por parte del Congreso de Estados Unidos, y su apoyo a las negociaciones para un acuerdo de libre comercio entre Colombia y ese país del norte. La escasa experiencia de Moreno en la banca incluye un breve pasaje por una pequeña empresa de capital-riesgo. Como diplomático, Moreno llegó al BID siendo menos conocido por sus logros en materia de desarrollo que por su capacidad para hacer cosas.
Las visiones acerca del liderazgo de Moreno en el BID son contradictorias. Los que lo apoyan apuntan al gran aumento registrado por la actividad crediticia de la institución en el año 2007. Pero sus detractores dentro del Banco lo describen como un director incapaz de dialogar, falto de conocimientos en materia de desarrollo y reacio a enfrentar los temas polémicos inherentes a la cultura del BID como ser las designaciones no basadas en méritos y la desigualdad regional.
Durante la primera Asamblea Anual de su presidencia, celebrada en Belo Horizonte, Brasil, en abril de 2006, Moreno informó a la Junta de Gobernadores del Banco que se lanzaría una gran reorganización para restaurar la imagen del BID como prestamista “por excelencia” de América Latina. Entre los motores principales de esta reestructuración se hallaba la descentralización de las funciones del Banco para un mayor acercamiento a los países prestatarios, un desembolso más ágil de los préstamos, y un aumento de los créditos – especialmente para infraestructura en energía y transporte y para emprendimientos del sector privado. A la lista se han agregado la eficacia en el desarrollo, la energía renovable, el agua y el saneamiento, y la ciencia y tecnología para la productividad. La confusión en torno a qué distingue este “nuevo modelo de negocios” del anterior, así como la falta de transparencia e inclusividad en el proceso, han plagado esta reorganización desde el comienzo.
¿Cuál crisis de relevancia?
Hasta hora inmune a la crisis financiera estadounidense, la prosperidad latinoamericana ha sido tanto una bendición como una maldición para el BID. El crecimiento estimado para las economías de la región en el 2007 fue del 5,3 por ciento – el quinto año consecutivo que supera el 4 por ciento. Los déficit de los gobiernos centrales equivalen en promedio a tan solo el 0,3 por ciento del PBI, la inflación promedio en la región se mantiene estable en aproximadamente el 5 por ciento, y las reservas internacionales están en ascenso. No solo el superávit de liquidez ha permitido a los gobiernos latinoamericanos distanciarse de las políticas del BID, sino que varios gobiernos han cancelado sus saldos de deuda y están tomando menos préstamos. Al tiempo que la actividad crediticia del BID se mantuvo en un nivel horizontal desde el 2002, el volumen de crédito de la Corporación Andina de Fomento (CAF) y del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) de Brasil registraban un incremento anual del 20 por ciento. En suma, el BID estaba perdiendo participación en el mercado. La solución – presión masiva para otorgar préstamos en el 2007 – produjo un volumen crediticio casi record para el Banco.
La reestructuración “desmañada”
Durante la mayor parte del 2007, se filtraron detalles referentes a la propuesta de reestructuración y creció la ansiedad entre el personal del Banco y los observadores de la sociedad civil. Las organizaciones de la sociedad civil comenzaron a reclamar por cuestiones referidas a las debilitadas salvaguardas en materia medioambiental y social y los compromisos del Banco para otorgar liderazgo en temas de sustentabilidad en la región. Un panel de alto nivel (Blue Ribbon Panel) integrado por expertos en materia medioambiental puso sobre la mesa una lista de cuestiones estructurales. Una carta publicada por organizaciones de la sociedad civil planteó más dudas acerca de los compromisos del Banco con el liderazgo intelectual e institucional en temas de sustentabilidad. El 31 de marzo, unos 500 empleados organizaron una asamblea de emergencia sin precedentes. Exigieron una pausa en el proceso de reestructuración y la divulgación inmediata del plan revisado de reestructuración.
Salvaguardas sociales y medioambientales
Los recursos comprometidos para las salvaguardas sociales y medioambientales en la nueva estructura organizacional han demostrado ser uno de los temas más ardientemente discutidos. En una carta dirigida al Presidente Moreno, los directores de los países donantes instaron al BID a comprometerse a implementar las recomendaciones realizadas al Banco por el panel de expertos en sustentabilidad. Este panel estimuló al Banco a que adquiera los talentos y adjudique los recursos financieros con la finalidad de dar un paso más allá de la mitigación del riesgo para hacer efectivas las oportunidades de desarrollo sustentable. El meollo de la crítica se centró en el liderazgo gerencial en materia de sustentabilidad. La respuesta del Presidente Moreno pasó mayormente por alto las recomendaciones del panel de expertos y el 2 de julio de 2007 el BID anunció con mucha calma que se había dado inicio “al comienzo de la implementación del nuevo modelo organizacional”.
El predominio de brasileños en altos cargos dentro de la nueva estructura del Banco
El ex Director Ejecutivo por Brasil ante el Banco Mundial, Octaviano Canuto, fue designado a mediados de mayo como el nuevo Vicepresidente de Países por un período de tres años.(#1) Antes de ingresar al Banco Mundial en enero de 2004 en representación de Brasil, Colombia, República Dominicana, Ecuador, Haití, Panamá, Filipinas, Surinam y Trinidad y Tobago, Canuto trabajó como Director de Asuntos Internacionales en el Ministerio de Hacienda de su país. Canuto, un distinguido académico, asumió el cargo el 1º de junio.
Al frente de la más poderosa de las cuatro nuevas Vicepresidencias del BID, Canuto será responsable de los cuatro Departamentos de Países que comprenden las regiones en las que el Banco divide sus operaciones en América Latina y el Caribe, además de 26 Representaciones y la Oficina de Adquisiciones para Operaciones. En otras palabras, Brasil ejercerá el control sobre el presupuesto operativo del BID. La Vicepresidencia de Países también tiene autoridad máxima para asegurar la alineación de los equipos matrices que atraviesan las otras Vicepresidencias – por ejemplo, entre los proyectos del sector privado que no tienen fundamento analítico en un país o sector estratégico. De muchas maneras, el Vicepresidente de Países brasileño así como al menos otra media docena de brasileños ascendidos a cargos gerenciales en el marco de esta reorganización, constituirán un fuerza poderosa en un BID reestructurado. Moreno lo dejó aun más claro al declarar en una visita realizada a Brasilia en el mes de marzo que el BID contaba solo en el 2008 con US$4.500 millones para Brasil (cerca del 50 por ciento de su cartera).
Eficacia en el Desarrollo ¿Hay una estrategia de desarrollo?
Un objetivo ampliamente difundido de la reestructuración es incrementar la eficacia de las actividades del Banco en el desarrollo. Sin embargo, el BID se enfrenta a varias motivaciones contradictorias. Un problema reconocido es el lento desembolso de los préstamos de la institución. Se supone que la reestructuración habrá de agilizar la salida del dinero. La CAF, libre de procedimientos burocráticos, se jacta de poder responder con un préstamo en un plazo de tres meses. El promedio para el BID es de dos años. En respuesta, el BID ha instituido plazos que hacen mermar la planificación estratégica, reducen la transparencia de los compromisos y debilitan otras salvaguardas.
Una minoría dentro del Banco reconoce que la imposición de préstamos no desaparecerá del modus operandi de la institución, pero su importancia en el futuro descansa en la capacidad de otorgar el asesoramiento técnico que resulta tan necesario para los temas más desafiantes del desarrollo. Entre ellos se incluye la protección de la biodiversidad, el cambio climático y la diversidad cultural por un lado con incentivos para las asociaciones público-privadas, la inversión en infraestructura y la energía renovable por el otro. El abordaje de la desigualdad y la exclusión social – los temas del emblemático Informe del Progreso Económico y Social 2007 del Banco – ha sido históricamente un tema delicado. La unidad de evaluación externa del Banco (OVE) ha informado acerca del débil sistema de información, que con frecuencia torna a las operaciones del BID inmunes a un desempeño serio en materia de rendición de cuentas. Fuentes dentro del Banco sostienen que la reestructuración podría hacer poco por alterar la preferencia por grandes operaciones estandarizadas que son baratas y de rápida implementación. Este tipo de estructura de incentivos enquistada opera en contra de préstamos de menor entidad, más concentrados y orientados a la construcción institucional que son más caros y tienen costos laborales más elevados.
La era de Moreno en el BID ha perturbado a muchos. La prueba final será si en Miami o en futuras asambleas de la Junta de Gobernadores tal como la celebración del 50º aniversario en Medellín, Moreno logra informar menos acerca de planes y propuestas para el futuro y más acerca de los resultados alcanzados en materia de reducción de la pobreza y desarrollo sustentable.
Este artículo fue publicado originalmente en el boletín IDBWatch que con motivo de la Reunión Anual de Gobernadores del BID publicaron Bank Information Center y Amazon Watch.
|